Local o en la nube: Una guía rápida para tomar la decisión
Esta pregunta surge con frecuencia: ¿deberías operar tus equipos de forma local o en la nube? La respuesta depende de más que solo el precio. Importa con qué frecuencia usas el equipo, quién lo utiliza, dónde deben permanecer tus datos y por cuánto tiempo los necesitarás.
¿Con qué frecuencia necesitas el equipo?
Reflexiona sobre la frecuencia con la que el equipo estará realmente en ejecución. Si lo necesitas todos los días, poseer el hardware puede tener más sentido a largo plazo, ya que el equipo está siempre disponible. Si solo lo necesitas ocasionalmente, un escritorio en la nube te permite alquilar la capacidad cuando la requieres.
Un equipo utilizado solo unos días al mes implica una decisión diferente a uno que ejecuta cargas de trabajo a diario. Observa tu uso real en lugar de la cantidad de capacidad que podrías necesitar en el futuro.
¿Cuántas personas lo usan?
Si una sola persona necesita el equipo, un escritorio en la nube puede ser una forma sencilla de obtener los recursos necesarios sin configurar hardware físico. Para un equipo de trabajo, la cuestión se centra en cuántas personas necesitan acceso y si deben trabajar al mismo tiempo.
Un equipo con un uso pesado y estable puede tener buenas razones para poseer su propio hardware. Por otro lado, un equipo con cargas de trabajo variables puede preferir la flexibilidad que ofrecen los escritorios en la nube.
¿Es necesario que los datos se queden en las instalaciones?
Considera dónde te permiten residir tus datos. Si la política de la empresa, las regulaciones, los requisitos de los clientes o la naturaleza del trabajo exigen que los datos permanezcan dentro de tu propia red, el hardware local puede ser la mejor opción.
Si tus datos pueden procesarse fuera de tus instalaciones, los escritorios en la nube te otorgan mayor flexibilidad. Puedes acceder al equipo de forma remota sin necesidad de mantener hardware físico en las instalaciones.
¿Cuentas con personal de TI?
Alguien debe cuidar del hardware local. Esto puede incluir la implementación, las actualizaciones, la resolución de problemas, el monitoreo y la sustitución de componentes fallidos. Si ya tienes personal de TI que gestione la infraestructura, un equipo local puede encajar en tu configuración existente.
Si no cuentas con personal de TI dedicado, considera quién se encargaría de esas tareas. Poseer el hardware no significa necesariamente que debas realizar todo el mantenimiento tú mismo. Un sistema local gestionado puede cubrir esa labor, manteniendo el hardware en tu entorno.
¿Necesitas hardware específico?
Algunas cargas de trabajo tienen requisitos difíciles de modificar. Es posible que necesites una CPU o GPU particular, una cantidad específica de RAM, una configuración de almacenamiento determinada o un factor de forma físico específico.
Si esos requisitos son importantes, el hardware local personalizado te brinda mayor control sobre el sistema. Si solo necesitas un cierto nivel de capacidad de CPU o GPU, un escritorio en la nube podría ser suficiente.
Esto aplica a más que a las cargas de trabajo de GPU. El aprendizaje automático, el renderizado y la producción de vídeo pueden requerir GPUs específicas, mientras que las compilaciones, la CI, el desarrollo y las cargas de trabajo de datos pueden depender más de la CPU, la memoria o el almacenamiento.
¿Cuánto tiempo durará el proyecto?
Reflexiona sobre cuánto tiempo esperas necesitar el equipo. Para un proyecto que dure unas pocas semanas o meses, alquilar un escritorio en la nube puede ser práctico, ya que puedes dejar de usarlo cuando el proyecto finalice.
Para una carga de trabajo que se ejecutará durante años, la compra de hardware se vuelve más digna de consideración. Tendrás un costo inicial mayor, pero el equipo permanecerá disponible para trabajos futuros.
También existe un punto medio. Un proyecto puede comenzar en la nube mientras aún defines la carga de trabajo. Una vez que los requisitos se estabilicen, podrás decidir si poseer hardware tiene más sentido.
No hay una respuesta universal
No existe una respuesta universal. La elección correcta depende de tu carga de trabajo, tus datos y tu equipo. Si no estás seguro, habla con nosotros. Ofrecemos ambas opciones.
¿Quieres hablar sobre tu caso de uso? Contáctanos y te orientaremos en la dirección correcta.